FITZCARRALDO

FITZCARRALDO
FITZCARRALDO. Werner Herzog. Klaus Kinski

domingo, 3 de abril de 2011

LOS CHICOS ESTAN BIEN



TÍTULO ORIGINAL

The Kids Are All Right
AÑO
2010
DURACIÓN
104 min.  Trailers/Vídeos
PAÍS
  Sección visual
DIRECTORLisa Cholodenko
GUIÓNLisa Cholodenko, Stuart Blumberg
MÚSICANathan Larson, Craig Wedren
FOTOGRAFÍAIgor Jadue-Lillo
REPARTOAnnette BeningJulianne MooreMia WasikowskaMark RuffaloJosh HutchersonYaya DaCostaRebecca LawrenceKunal SharmaAmy Grabow,Eddie HassellJoaquín GarridoJoseph Stephens Jr.
PRODUCTORAFocus Features / 10th Hole Productions / Antidote Films / Artist International Management / Artist International / Gilbert Films / Mandalay Vision / Plum Pictures
WEB OFICIALhttp://filminfocus.com/film/the_kids_are_all_right
PREMIOS2010: Oscars: 4 nominaciones, incluyendo mejor película y actriz (Annette Bening)
2010: 2 Globos de Oro: mejor película comedia y mejor actriz (Bening). 4 nominaciones
2010: Festival de Berlín: Premio "Teddy" a la Mejor película
2010: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor guión, actriz (Bening) y actor sec. (Ruffalo)
2010: Independent Spirit Awards: Mejor guión. 5 nominaciones, incluyendo mejor película
GÉNEROComedia. Drama | Comedia dramáticaHomosexualidadFamiliaCine independiente USA


Clasificación : Vale la pena

Crecimos torpedeados por las imágenes de la familia perfecta.  Lo primero era la casa. Siempre la vimos desenvolverse, a la familia perfecta, en una casa grande con un antejardín enorme y con su centro vital latiendo  alrededor de una cocina abierta  con mamá preparando panqueques para el desayuno. Las estrecheces de los apartamentos modernos riman mal con aquellos ambientes idílicos donde crecieron nuestras familias modelo.  Siempre había, en aquellas familias, varios hijos que superaban sus diferencias y sus disputas con una enternecedora solidaridad entre hermanos y había, por supuesto, unos padres algo ya machacados por el paso de los años pero aún y ya por siempre enamorados.

Muchas de las películas de nuestra infancia y de nuestra adolescencia tenían ese referente familiar que reflejaba, con las distorsiones propias de cualquier malentendido idealismo,  el prototipo gringo de la familia como núcleo de la sociedad.

Vendrían luego, predecibles como reacción dialéctica, las películas que denunciaban y desnudaban (más lo segundo que lo primero) los conflictos y los dramas que se escondían tras esas frágiles apariencias de la familia perfecta.  Infidelidades,  agresiones, imposiciones, desesperanzas e incomprensiones ocuparon el lugar protagónico que antes tuvieron la solidaridad, la confianza y el mismísimo amor.  La imagen de la familia perfecta empezó a erosionarse y la reemplazó un acercamiento - no pocas veces atroz y desgarrador -  a las sombras que suelen poblar la convivencia humana y, especialmente, la convivencia familiar.  De la felicidad presunta  que moraba en las espaciosas casas pasamos a los conflictos reales que se escondían en sus habitaciones.

Los chicos están bien la película de Lisa Cholondenko nominada al Oscar 2010 como mejor película, es una muy bien lograda comedia con trazos de drama y no es, como pudiera pensarse, un drama con trazos de comedia.  Acá el orden de los factores sí altera el producto y Los chicos están bien se va por la primera línea para alcanzar un resultado que sorprende gratamente al espectador porque a la vez que lo divierte le clava, sin lastimarlo, unas agujas que nunca deja el divertimiento puro que persigue la comedia.

La familia de Los chicos están bien pudiera haber sido, casi, una de esas familias modelo que el cine nos vendió a tan bajo precio.  Pudiera haberlo sido de no ser por el hecho de que en lugar de padres o, mejor, de padre y madre, en esta familia solo hay madres. Nic (Annete Bening) y Jules (Juliane Moore) son dos lesbianas que por la vía de la inseminación artificial tienen dos hijos ya adolescentes: Joni (Mia Wasikowska) y Laser (Josh Hutcherson).  Se han organizado como familia y tienen, como aquellas de entonces, una casa grande que gira alrededor de esa cocina abierta donde entre cereales y copas de vino transcurren las felicidades y, también, las vicisitudes de cualquier familia. 

De entre las madres Nic es el padre. Proveedora,  severa y disciplinada. La Bening logra un muy buen retrato que empieza por  su pelo corto y desemboca en una enorme capacidad de comprensión y perdón. Jules es, antes que madre,  mujer. Una mujer que busca a tientas y con desespero la reivindicación de su propio espacio, el reconocimiento de su talento y la capacidad de ser, no por su condición de ser pareja de o madre de, sino por ser, simple y llanamente, quien ella es.  En un papel más ligero que el de su compañera de reparto, la Moore logra también una interpretación convincente, desprovista de maquillajes envolventes y bellezas postizas.

Con de la decisión de los hijos  de conocer a su padre biológico, personaje encarnado por Mark Ruffalo en la película, se construye un guión inteligente y sólido que ni se permite los facilismos de la comedia hueca, ni resbala hacia las arenas movedizas y tantas veces fingidas del melodrama.

Fruto de una serie de distorsiones culturales, todos llevamos a cuesta unas asociaciones erradas de género.  Prueba de ello es que acabo de escribir, por ejemplo, que Nic es el padre porque provee y porque es severo y disciplinado. Como si la capacidad de sostener económicamente una familia o la severidad o la disciplina fueran unas condiciones masculinas.  Otro tanto puede decirse de vincular la búsqueda de espacios y reconocimientos al género femenino.  Concepciones equivocadas sobre las cuales se han fundado millones de relaciones condenándolas, en el mejor de los casos, a la represión de los potenciales que, más allá de nuestros sexos, todos tenemos. Concepciones equivocadas que tantas veces se han utilizado para juicios que desembocan en condenas injustas. Tanto error hay en el apego ciego a ciertas instituciones como en su condena sistemática por la torpe simpleza de considerarlas simples legados del tiempo. La verdad debe andar por ese intento, siempre imperfecto, de ir reconociendo que no hay modelos, que cada ser y cada circunstancia deben mirarse y respetarse con un lente universal de valores que tenga, pese a su permanencia, una indeclinable vocación de adaptación y un dinamismo de constante evolución. 

Los chicos están bien subleva el orden establecido y nos invita, distrayéndonos,  a contemplar la posibilidad de que una familia, apartándose de los cánones tradicionales, alcance esa concordia que no viene dada por la casa inmensa o por los antejardines florecidos o por los amores reblandecidos de comercial barato, sino por esa compleja y a veces tortuosa aceptación y apropiación del ser que realmente somos y, especialmente,  del ser diverso que es ese otro al que llamamos padre o madre o hijo o hermano. De esos otros que son nuestra familia.

    





    


lunes, 21 de marzo de 2011

THE HUSTLER - EL BUSCAVIDAS





ÍTULO ORIGINALThe Hustler
AÑO
1961
DURACIÓN
135 min.  Sugerir trailer/vídeo
PAÍS
DIRECTORRobert Rossen
GUIÓNRobert Rossen & Sidney Carroll (Novela: Walter Tevis)
MÚSICAKenyon Hopkins
FOTOGRAFÍAEugene Shuftan (B&W)
REPARTOPaul NewmanJackie GleasonGeorge C. ScottPiper LaurieMyron McCormickMurray HamiltonVincent GardeniaMichael Constantine
PRODUCTORA20th Century Fox
PREMIOS1961: 2 Oscars: Mejor fotografía B/N, dirección artística B/N. 9 nominaciones
1961: BAFTA: Mejor película
GÉNERODrama | JuegoBillar



Clasificación : Imprescindible

Cuando  chocan entre sí las bolas del billar producen un sonido lacónico y seco.  Cuando lo hacen contra las bandas de la mesa estas las despiden hacia el paño verde imprimiéndoles la dirección marcada por el efecto de quien haya tacado.  La mirada de quien juega se centra en el punto imaginario de la bola para lograr, con la intensidad exacta, el impacto preciso que asegure el desplazamiento deseado. Los que miran el juego guardan silencio.  Con movimientos casi imperceptibles siguen el recorrido de las bolas y suspiran satisfechos cuando la bola cantada es embolsada o cuando con el último toque se hace la carambola esperada.

El ambiente de los billares pertenece al imaginario colectivo. Hombres grisáceos bordean unas mesas que parecen emerger de las densas humaredas que provoca el fumar constante. El rito legendario del billar enseña que la tacada maestra  debe hacerse con el cigarrillo caído en la boca. Después vendrán los sorbos de whisky . Se habla poco y se piensa mucho. El pensamiento de quien juega no es una disertación libre. Es un pensar estrecho dedicado a los efectos, los impactos y las distancias. Siempre se piensa la jugada. La mente se adelanta y dibuja el recorrido de las bolas. Todo se reduce a que las bolas obedezcan el designio mentalmente trazado.  De eso se trata el juego y se le juega para ganar, para doblegar al rival  demostrándole un amaestramiento perfecto del taco y las bolas .

The Hustler o, como se la tradujo en su momento, El Buscavidas, es el imprescindible clásico de los sesenta que reproduce con maestría el ambiente de esos billares que entremezclan decadencia y elegancia. A ellos llega Eddie Felson (Paul Newman) buscando fortuna. Habrá de conseguirla, piensa él, si vence al legendario Gordo de Minnesota (Jackie Gleason), un hombre que no solo domina el billar sino que parece estar hecho para él. Conoce  sus artimañas y sus recovecos y sabe que para ganar, además de todos ellos , se requiere actitud y temple de ganador.  Para ganar al talento para tacar, fácil de encontrar y fácil también de aprender, hay que sumarle el mucho más escaso e innato carácter del ganador. Se puede dominar un juego, un oficio o  un arte pero si no se tiene el carácter que todos ellos demandan, el talento se derretirá como lo hace en la forja el metal caliente.

The Hustler es la historia de Eddie Felson - jugador, timador y vividor -  obsesionado con el triunfo pero a la vez incapaz de él. Desde la primera hasta la última partida de billar queda en claro que ganar es más que llevarse los billetes apilados en la mesa o alcanzar el mayor puntaje por bolas embolsadas o por carambolas hechas. Ganar es sobretodo tener la actitud para hacerlo, tener el carácter para revertir el marcador adverso, para conservar la ventaja o, llegado el momento, para saber abandonar la partida.

La película, dirigida por  Robert Rossen, es una joya y lo es porque en dos o tres espacios - especialmente en la sala de billar -  con unos diálogos contundentes y con unas actuaciones soberbias se logra una radiografía deslumbrante del desvarío humano.  Felson dilapida su talento y se lleva por delante, destrozándolo, todo lo que se le atraviese: amistad, amor, dinero  y, especialmente, a sí mismo.

Para quienes como yo andamos escarbando en los cajones cinematográficos para encontrar esas películas que uno no puede dejar de ver, el hallazgo de The Hustler es toda una fortuna. Como nunca lo estuvo antes y como nunca llegó a estarlo después (ni siquiera en El Golpe) Newman está fantástico en el papel de Eddie Felson. Baste con decir, para encomiar su actuación, que nadie más distinto a Felson que el propio Newman, un innato e insulso triunfador. Conmovedora Piper Laurie en su papel de Sarah la mujer que se enamora de Eddie y soberbio el encopetado Gleason en su papel del Gordo de Minnesota.  Todos sumidos en ese blanco y negro que no requiere de ningún otro pigmento para colorear las sombras de la perdición humana.

Una última cosa. Si se consiguen una copia de The Hustler intenten también, lo entenderán luego,  conseguirse una botella de  JTS Brown. Irá bien verla bebiéndose, a sorbos lentos, un trago de este bourbon de Kentucky

CISNE NEGRO




TÍTULO ORIGINALBlack Swan
AÑO
2010Ver trailer externo
DURACIÓN
103 min.  Trailers/Vídeos
PAÍS
  Sección visual
DIRECTORDarren Aronofsky
GUIÓNJohn McLaughlin, Mark Heyman
MÚSICAClint Mansell
FOTOGRAFÍAMatthew Libatique
REPARTONatalie PortmanMila KunisVincent CasselWinona RyderBarbara HersheyChristopher Gartin,Sebastian Stan
PRODUCTORAFox Searchlight Pictures
WEB OFICIALhttp://www.foxsearchlight.com/blackswan/
PREMIOS2010: 1 Oscar: Mejor Actriz (Natalie Portman). 5 nominaciones, incluyendo mejor película
2010: 1 Globo de Oro: Mejor Actriz (Portman). 4 Nominaciones, incluyendo mejor película
2010: 1 BAFTA: Mejor Actriz (Portman). 12 nominaciones, incluyendo mejor película
2010: Festival de Venecia: Mejor actriz o actor joven (Mila Kunis)
2010: 4 Independent Spirit Awards: mejor película, director, actriz (Portman) y fotografía
2010: Satellite Awards: 5 nominaciones, incluyendo director y actriz principal (Portman)
GÉNERODrama. Thriller | Drama psicológicoThriller psicológicoBallet

Clasificación: Muy recomendada

Aronofsky es un director extremo, obsesivo y desbordado. Esas características solo pueden provocar una de dos cosas: atracción o repulsión. Cisne Negro, su última película, es una muestra irrefutable de lo anterior. La forma como se nos cuenta la historia de Nina (Natalie Portman) una bailarina obsesionada con el rol protagónico que le han dado en el Lago de los Cisnes, puede parecernos un juego que abusa de los absurdos o puede parecernos el relato fascinante de una mujer expuesta a los tormentos de un carácter que no está a la par de su enorme talento. (Como podrá leerse en la siguiente nota de este blog, la relación entre talento y carácter fue magistralmente tratada en The Hustler un clásico del año 61 dirigido por Robert Rossen y protagonizada por Paul Newman).

Pertenezco al grupo de la segunda percepción. Cisne Negro es un drama sobrecargado que se da el lujo de bordear el terror sin caer en las caricaturas de uno y otro género.  A Aronofsky le va bien lo que en otros directores pudiera ser un empalago. Y le va bien porque es un maestro del ritmo, porque se deleita traslapando realidades y ficciones para que sea el espectador el que tenga que decidir que pasó y que no pasó en esa trama de sucesos y alucinaciones tejida con la misma intensidad narrativa.

Cisne Negro es una película tumultuosa pero no atiborrada y eso se debe a la capacidad sorprendente de Aronofsky de jugársela sin límites, de ser, a diferencia del personaje encarnado por la Portman, un torrente creativo encauzado por la disciplina pero, también, desbordado por esa genialidad primaria que catapulta al talento haciéndolo destrozar los moldes mediocres de la perfección contenida.

Fascina en el Cisne Negro la forma como la cámara sigue a Nina casi clavándosele en la nuca; perturba la mirada de la madre y asusta la sensual presencia de su compañera Lilly (Mila Kunis) que se desliza entre la muerte, el deseo, la rivalidad y el reconocimiento. Aronofsky siempre bordea el riesgo de la pesadez y de la insensatez pero un ritmo envolvente lo impide y gana, por fuera de todo canon, un relato que se da el lujo de echar mano de no pocos clichés (la mano repentina que asusta, las luces que se apagan, las puertas al borde ser forzadas….) y pese a ello atrapar de principio a fin. Tan contundente es el relato del Cisne Negro que Aronofsky se permite, después de un suspense que anunciaba otro desenlace,  un final  cuasi épico que recuerda la escena final de Billy Elliot. Sumida en la decepción amorosa Odette, aún cisne,  se lanza al vacío para encontrar en ese sacrificio el amor esquivo de Sigifrido. En la escena cumbre Nina hace suya por fin la recomendación insistente de su director (Vincent Cassel): para alcanzar la perfección hay que sumarle al talento disciplinado la desmesura de la pasión.

Faltándome por ver dos o tres de las nominadas al Oscar como mejor película, mi estatuilla habría sido para el Cisne negro.  No tiene la corrección impecable del Discurso del rey pero tiene, a mares, el impulso vital que le faltó a la cinta inglesa galardonada por la Academia.

Y de Natalie Portman decir tan solo que su interpretación es sobrecogedora y que estamos enamorados de ella desde que era la pequeña Mathilda al lado de Jean Reno en El profesional.

Nota final: Para recordar los dejo con la escena final de Billy Elliot. Quizás una vez vencido el maleficio este Sigifrido  haya recuperado el amor de la Odette que se sacrificó por él.


domingo, 20 de marzo de 2011

EN UN MUNDO MEJOR







TÍTULO ORIGINALHævnen (Civilization) (In a Better World)
AÑO
2010
DURACIÓN
110 min.  Trailers/Vídeos
PAÍS
  Sección visual
DIRECTORSusanne Bier
GUIÓNAnders Thomas Jensen
MÚSICAJohan Söderqvist
FOTOGRAFÍAMorten Søborg
REPARTOMikael PersbrandtTrine DyrholmUlrich ThomsenWilliam Jøhnk NielsenMarkus RygaardBodil JørgensenDitte GråbølToke Lars BjarkeCamilla GottliebSatu Helena Mikkelinen
PRODUCTORACoproducción Dinamarca-Suecia; Danish Filminstitute / Danmarks Radio (DR) / Film Fyn / Film i Väst / MEDIA / Memfis Film / Nordisk Film- & TV-Fond / Sveriges Television (SVT) / Swedish Film Institute / Trollhättan Film AB / Zentropa International
WEB OFICIALhttp://www.sonyclassics.com/inabetterworld/
PREMIOS2010: Oscar: Mejor película de habla no inglesa
2010: Globos de Oro: Mejor película de habla no inglesa
GÉNERODrama | África



Clasificación : Muy recomendada

Con esta nota sobre En un mundo mejor incumplo una de las reglas que me fijé, primero, cuando empecé a escribir sobre las películas que veía y, segundo, cuando decidí construir este blog.  La regla era que solo escribiría sobre las películas vistas en la pantalla grande. Por fuera quedarían todas aquellas otras vistas en casa, en los aviones y, en fin, en todos aquellos otros espacios distintos a ese templo de culto que es – y será por siempre – la sala de cine.

La regla encerraba un discreto homenaje al cine visto en la pantalla grande. Soy uno de aquellos que cree que las películas hay que verlas proyectadas en las salas de cine. Todo lo demás, por sofisticado que sea, es un fallido remedo de la magia inimitable que tiene el ir a cine. La película que nos pareció extraordinaria en la sala de cine nos parecerá, cuando más, buena si la reducimos a la pantalla de un televisor. De las películas vistas en computadores, teléfonos, i pads y demás artefactos solo puedo lamentar la oportunidad perdida de haberlas visto, con todo lo que ello implica, en ese templo irremplazable que es la sala de cine.

Hay sin embargo circunstancias que nos llevan a ver algunas películas en el riesgoso confort de  la casa. Fue eso lo que me pasó con En un mundo mejor la película de la afamada directora danesa Susanne Bier y ganadora  del Oscar 2010 a mejor película de habla no inglesa. 


La cinta cuenta la historia de dos niños, Elia y Christian,  compañeros de clase que se hacen amigos como expresión de una solidaridad que viene del dolor, la incomprensión y el desarraigo en medio de los cuales ambos han crecido. Con el liderazgo de Christian ambos chicos se embarcarán, con mucha ingenuidad pero también con mucha maldad, en una travesía que persigue el dudoso reconocimiento que depara la venganza. 


Christian perdió a su madre y siente, en su mundo amañado y reservado, que su padre fue el culpable de esa mutilación temprana. De su lado Elia es hijo de padres separados. Vive con su madre, una médica empeñada en preservar el dolor y el resentimiento que le dejó la ruptura de su relación. Su padre, también médico, vive en África donde ayuda a una comunidad cuyas mujeres se ven sometidas a los abusos de un líder local. En ese paraje, amarillo y ardiente, sueña con un mundo más justo y, también, con la recuperación del hogar perdido.

En ambos espacios, el colegial y el de la comunidad africana ultrajada, se vive la ley absurda del matoneo. Elia es víctima de los acosos y de las burlas de sus compañeros. Christian sale en su ayuda sin medir los alcances de su reacción defensiva. Por su lado el padre de Elia atiende a las mujeres que han sido víctimas de una atrocidad irracional. El dolor y la rabia que produce el trato injusto generarán conductas vindicatorias que se saldrán de todo cauce. La compasión y la solidaridad mostrarán su rostro turbio llevándonos a ese punto en el que  se siente que el agresor injusto merece, al margen de los cánones morales, éticos y legales, un castigo de la talla del dolor causado.

En un mundo mejor  la Bier vuelve como lo hiciera en Después de la boda (2006) y Cosas que perdimos en el fuego (2007) a las entrañas del ser humano para zambullirse en sus contradicciones, en sus fragilidades, en sus ambiciones y, también, en sus enormes frustraciones. En esta ocasión vuelve hacerlo con su mejor estilo intimista: más que la sucesión de hechos que integran el relato, lo que sobresale En un mundo mejor es el interior de sus personajes. Un interior convulso que no respeta ni edades, ni sexos, ni condiciones.  La maldad es capaz de anidar tanto en un despreciable líder africano como en un niño que apenas ha dejado el pantalón corto. La profunda y discutible diferencia es que pareciera haber maldades cuyo origen si bien no las justifica al menos sí las explica. Al punto, tantas veces inconfensable,  de aceptar el turbio ajustamiento que consigo trae la venganza.  Más que discursos moralistas el mensaje discreto de la película es que la verdadera bondad no es tanto la negación de la maldad como el  fatigoso ejercicio  de ir arañándole a nuestras fragilidades y a nuestros miedos sus trazas de sentido y esperanza.

Dos cosas por destacar de En un mundo mejor. La primera su impecable trabajo fotográfico. No se trata, como en tantas otras películas, de encuadres bien logrados y de nitidez de colores. Se trata en este caso de un tono continuo, de un acento que más allá de capturar la escena la colorea según cual sea el sentimiento o la vivencia circundante. Tanto las escenas que transcurren en la comunidad africana como aquellas otras que suceden en alguna ciudad de Dinamarca, son retratadas por un lente que capta los espacios subrayando sus colores y sus entornos según cual sea, en cada caso, el color del alma que las mira. La segunda, el trabajo sorprendente de ambos niños. En especial el de William Jøhnk Nielsen en su papel de Christian. Uno se pregunta, viéndolo, como hace un niño para cargar y luego transmitir en su mirada tanto odio y tanto resentimiento. Será tal vez  que sin los tapujos y las contaminaciones de la adultez los niños son mejores para mostrar los claroscuros que todos llevamos dentro.

De las nominadas al Oscar por mejor película de habla no inglesa solo he visto Biutiful y En un mundo mejor. Habiéndome gustado mucho ambas, mi voto, coincidente con el de la Academia, es por la película danesa. Además y sumado a sus muchas virtudes cinematográficas,  En un mundo mejor tiene el mérito de recordarnos que hay otras maneras de hacer el cine o, mejor,  que hay otras manera de abordar al ser humano desde el multifacético lenguaje del cine.

sábado, 5 de marzo de 2011

Biutiful


TÍTULO ORIGINAL     Biutiful

AÑO     2010    

DURACIÓN     145 min.      

PAÍS     México   
 
DIRECTOR     Alejandro González Iñárritu

GUIÓN     Alejandro González Iñárritu, Armando Bo, Nicolás Giacobone (Historia: Alejandro González Iñárritu)

MÚSICA     Gustavo Santaolalla
FOTOGRAFÍA     Rodrigo Prieto
REPARTO     Javier Bardem, Maricel Álvarez, Diaryatou Daff, Eduard Fernández, Ana Wagener, Guillermo Estrella, Rubén Ochandiano, Félix Cubero, Martina García, Manolo Solo, Karra Elejalde
PRODUCTORA     Coproducción México-España; Menage Atroz / Cha Cha Cha / Mod Producciones / Ikiru Films / Focus Features
WEB OFICIAL     http://www.biutiful-lapelicula.es/
PREMIOS     2010: Oscars: 2 nominaciones: Mejor actor (Bardem) y película de habla no inglesa
2010: Festival de Cannes: Mejor actor (Javier Bardem) (ex-aequo)
2010: Globos de Oro: 1 Nominación: Mejor film de habla no inglesa
2010: 1 Premio Goya: Mejor actor (Javier Bardem). 8 nominaciones
2010: Premios BAFTA: 2 nominaciones: actor (Bardem) y película en habla no inglesa

GÉNERO     Drama | Drama social. Inmigración

Clasificación : Muy recomendada

Biutiful nos dice lo que su nombre nos dice: que lo bello puede expresarse de manera incorrecta pues será la belleza la que expresándose a sí misma supere cualquier error de expresión. 

La última película del mejicano González Iñárritu (Babel, 21 gramos y, sobre todo, Amores Perros) no echa mano de los códigos estéticos tradicionales. Hace todo lo contrario. Se vale, al mejor estilo de este  consagrado director  mejicano,  de la suciedad, de la miseria y del abandono para construir a partir de ellos un cuento que deambula entre la repulsión y la compasión. 


Uxbal (Antonio Bardem) es un hombre que va de tumbo en tumbo en los submundos de una Barcelona carcomida por las sombras y los vicios de unos hombres que han apelado a todo para sobrevivir. Son inmigrantes perseguidos en un país que les es hostil, como  hostil les es el mundo porque desde siempre dejaron de pertenecerle. Es en medio de ellos que sin ningún rumbo deambula Uxbal persiguiendo billetes sucios y esquivos. Lo acosa, respirándole en la nuca, la vergüenza de una enfermedad que ha comenzado a anticiparle las penurias de la vejez. Y es este mismo hombre el que cada día se sienta  en una desvencijada mesa con sus hijos perpetuando el rito de la comida en familia. No hay mamá. A la que alguna vez hubo, encarnada en la película por Maricel Alvarez,  se la llevó un torbellino de humo y alcohol. Su fugaz reaparición en casa fue un espejo que a la primera mirada se vuelvió añicos.

Biutiful es una cámara que fotografía todo este torrente de sinrazones y angustias. Al comienzo la sensación del espectador puede ser de repudio. Las escenas parecen apelar con cierta ligereza a lo mórbido. Todo parece armado para provocar un efecto de asfixia. La película ni respira ni permite respirar. Nos parece que Biutiful abusa, a lo Iñárritu, de la desesperanza urbana.

Y sin embargo la película emerge desde su propia angustia.  Y lo hace con una lucidez desconcertante porque no abandona su tono sombrío. No cae, como hubiera podido hacerlo,  en la trampa fácil de la salvación.  Uxbal sigue su rumbo hacia el abismo pero en la ruta se atraviesan sus hijos y tras ellos es el propio Uxbal  quien se interpone en su propio camino de anulación y entrega. Sus chicos, ella y él,  están en esa edad en la que la miseria no puede ser otra cosa que el juguete perdido o el dolor que se adivina, sentados a la mesa, en la cara de alguno de sus padres. 


Es la hija la que por un instante lo reinvindica todo preguntándole a su padre ....y Biutiful como se escribe. Y todo pareciera confabulado para contestarle, solo por ese instante, que Biutiful se escribe como ella lo sienta, como ella lo dibuje con sus crayones de colores.

Bardem, soberbio. La mitad o más de su actuación la hace, en su rostro maltrecho, esa mirada que se debate entre la enajenación, la maldad y una ternura primaria, casi animal. Merecida su nominación para el Oscar y merecida también su figuración entre los grandes actores del momento.

Uno sale de Biutiful con la extraña sensación de haber visto una película inmensa a la que se la devorará, más  temprano que tarde, la inclemente ráfaga del olvido. Uno sale de Biutiful con cierta pastosidad agridulce en los labios. Uno sale de Biuiful - y le cuesta admitirlo -  con una desazón teñida de ternura y optimismo 


El trailer es sobrecogedor. Los dejo con él.




sábado, 26 de febrero de 2011

El discurso del rey



TÍTULO ORIGINAL     The King's Speech

AÑO     2010    

DURACIÓN     118 min.      

PAÍS     Reino Unido      

DIRECTOR     Tom Hooper

GUIÓN     David Seidler

MÚSICA     Alexandre Desplat
FOTOGRAFÍA     Danny Cohen
REPARTO     Colin Firth, Helena Bonham Carter, Geoffrey Rush, Michael Gambon, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Eve Best
PRODUCTORA     Coproducción GB-Australia; UK Film Council / The Weinstein Co. / Momentum Pictures / Aegis Film Fund / Molinare London / Filmnation Entertainment
WEB OFICIAL     http://www.weinsteinco.com/#/film/the_kings_speech

PREMIOS     2010: Oscar: 12 nominaciones, incluyendo Mejor película, director, guión y actores
2010: Globos de Oro: Mejor actor (Firth). 7 nominaciones, incluyendo Mejor película drama
2010: 7 Premios BAFTA, incluyendo Mejor película y actor (Firth). 14 nominaciones
2010: Premio Goya: Mejor película europea
2010: Festival de Toronto: Mejor película (Premio del Público)
2010: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actor (Colin Firth)
2010: Independent Spirit Awards: Nominada Mejor película extranjera

GÉNERO     Drama | Histórico. Biográfico. Años 30. Basado en hechos reales


Clasificación : Vale la pena

Uno se pregunta como se construye, a partir de una idea básica, una buena película. En el caso del Discurso del rey la materia prima es casi anecdótica. Jorge VI  llega a ser rey de Inglaterra tras la abdicación de su hermano Eduardo VII. La situación, inesperada, es además indeseada y lo es porque el joven heredero no sabe hablar. Lo enmudecen no solo los grandes auditorios expectantes sino la mera posibilidad de entablar con el otro un simple diálogo. Podrá, de la mano de un terapista singular, superar su problema y gobernar Inglaterra? No parece que una idea como esta, con su tono telenovelesco de acertijo,  sea material suficiente para armar una buena película. Con una idea así se hubiera podido hacer una comedia pasable o, lo más predecible y probable, un drama de emoción cutánea basado en una historia grandiocuente de superación. Pero es a partir de una idea como esta que se construye, en El discurso del rey, una película sobresaliente.

Cómo potenciar una idea primaria para  extraer de ella mucho más de lo que, al ojo rápido, la misma parecía dar? Lo primero que debe resaltarse es el trabajo del guionista. Personalmente creo que con cierta iligereza los aplausos suelen converger en directores y  actores, cuando la historia que los soporta se le debe toda al guionista. Un buen guión supone no sólo la elaboración de una historia que se deje contar en el lenguaje del cine y desde allí subyugue y atrape, sino que el guionista debe ver entre líneas la película que va escribiendo. Debe, a su manera, dirigirla y darle forma a los personajes que la animan. De alguna manera, antes que se la dirija y actúe, desde el guión, la película ya había sido dirigida y actuada. En este sentido  es David Seidler, guionista del Discurso del rey, quien hace que  la anécdota básica no se quede en sí misma sino que sea a partir de ella que se narren, entre otras, las causas de la tartamudez, las distintas visiones de mundo que tienen los hermanos, las dificultades de entablar una relación auténtica con el otro, las percepciones mediáticas de los  gobernados….

Ya con un material así enriquecido vienen los otros componentes que ensanchan la película. Esta, en primerísimo lugar, la muy cuidada ambientación.  Desde la primera toma que se regodea en uno de esos emblemáticos micrófonos de mediados del siglo pasado hasta la escena cumbre de discurso, El discurso del rey es una sucesión impecable de ambientes. Cuando se logra una buena ambientación el efecto es que quien ve la escena se siente en ella. Esta transportación espacial es una de las tantas magias del cine y las más de las veces ni cuenta nos damos precisamente por la sutileza de ese singular desplazamiento.

No me detengo en las soberbias actuaciones de Colin Firth y Geoffrey Rush. Solo puedo decir que ambos encaran y superan el reto estelar de la actuación que es actuar hacia adentro. Lo que uno ve en los rostros y en  los gestos de lo dos, es el resultado de haberse zambullido en ellos mismos para descifrar la esencia de los personajes encarnados y asegurar así que lo que salga a la superficie retrate el interior de ambos personajes. Para representar bien a un tartamudo no basta remedar su tartamudez, hay que transmitir con toda credibilidad la angustia que  provoca ese tropezón involuntario de las palabras en la boca. El papel de Firth  demuestra una vez más que a la buena actuación le pueden resultar cosméticas las palabras; de dónde salen, del porqué salen o, como en el caso del Discurso del rey, del porqué no salen, son para la actuación los focos principales. Las palabras, a fin de cuentas, tienen su propia y relativa perdurabilidad.

El trabajo de Tom Hooper, como el de todo director, es lograr el ensamble óptimo de todos los insumos de los que dispone. En El discurso del rey esta meta se alcanza con un exquisito tono de contención. La película, inglesa y flemática en esto,  elude siempre esa pomposidad que suele emplearse cuando se habla de la amistad o de la superación de una dificultad.  El discurso final es una prueba de esfuerzo, no una joya de la elocuencia y eso está bien porque se acopla a una historia marcada, de principio a fin, por la discreción y el humor refinado. El gran mérito del Discurso del rey es servirse de la tartamudez del rey para mostrar un ser inseguro que de seguro habrá entendido, después del lucimiento discreto de su discurso, que al justo gobierno de los otros siempre lo antecede el esfuerzo, siempre inacabado, de gobernarse a sí mismo.

Tengo que decir, para terminar, que pese a todo lo anterior hay algo incompleto en El discurso del rey. Todo está bien en la película y sin embargo se siente que algo quedó faltándole a la historia. El discurso del rey gusta  pero no apasiona, lo que lo lleva a uno a pensar que en el complejo ensamblaje de todos los elementos de una buena película no basta su ordenación perfecta; se necesita también que la historia tenga su propia alma, su latencia de vida. Y es ese soplo vital el que sin saber muy bien porqué razón no se siente, no lo sentí yo al menos, en el Discurso del rey.






martes, 22 de febrero de 2011

And the winner is.....



Las ceremonias de entrega de los premios Oscar son, las unas de las otras y las otras de las unas, calcadas. Siempre hay un presentador  que fracasa en su intento de hacer humor serio; se lo verá siempre intentando hacer reír a los millones que le siguen sin esbozar ni la más discreta sonrisa. Siempre hay una constelación de estrellas que desfilan por parejas; ella, guapísima, le hará una broma a él y él, arqueando las cejas y mirando seductoramente al infinito, contestara alguna tontería. Siempre hay, de algún premiado, un discurso inteligente en tono de denuncia que provoca siempre mucho menos conmoción que la que siempre causa el escote profundísimo  de la vedette de moda. Siempre hay un homenajeado que con sus gafas al estilo Clark Kent  lee emocionado en un papel arrugado que todo se lo debe a su madre que debe estar en Minneapolis apurándose, ya a esta hora, su cuarta o quinta cerveza de la noche.

Así son, con leves variantes, las ceremonias del Oscar. Y me fascinan. Llevo muchos años viendo la premiación y me divierte un montón el repetido glamour de Hollywood. Siempre he dicho que quienes nos enamoramos del cine con las películas gringas,  nunca podremos desprendernos de esa manera,  irrepetible y única, como los estadounidenses  hacen, degustan y promocionan su cine. Podremos migrar hacia el cine de otros países y, más de una vez, despotricar del cine gringo, pero siempre tendremos  clavada una bandera, agradecida la mía,  en las películas producidas por la rutilante industria del cine americano. 

Para hacer más entretenido el plan de ver la transmisión por la tele  lo que solemos hacer con unos amigos  es tener nuestra propia lista  de premiados.  Soñar por un momento que somos miembros del jurado y que nuestro voto será el decisivo. Más tarde nos iremos a  alguno de esos derroches de champán que debe haber después de la ceremonia  y beberemos  hasta  el amanecer oyendo  cantar, ebrio él y ebrios nosotros, al gran Jeff Bridges.
Para jugar bien el juego habría no solo que llegar a la premiación  en una de esas aparatosas limusinas negras, sino también  llegar habiendo visto todas las películas en competencia. Acá en Colombia es más fácil lograr lo primero que lo segundo y por esa razón las votaciones hay que hacerlas  sin haber visto una o varias películas. Toca entonces votar por intuición o, si lo prefieren, votar con el corazón.

Yo quisiera que los ganadores fueran

Mejor película: El discurso del rey
Mejor director: Los hermanos Coen
Mejor actor principal: Colin Firth
Mejor actriz principal: Annette Bening
Mejor actor de reparto: Cristian Bale
Mejor actriz de reparto: Helena Bonham Carter
Mejor películas de habla no inglesa: Incendies Canada
Mejor guión original:  Christopher Nolan El origen
Mejor guión adaptado: Aaron Sorkin Red Social
Mejor fotografía: Danny Cohen El discurso del rey
Mejor banda sonora: Alexandre Desplat El discurso del rey

Si mis pronósticos se cumplen la triunfadora de la noche será El  discurso del rey. Tengo que decir que pareciéndome una buena película no le pongo la nota sobresaliente que siempre quisiera que llevaran las películas triunfadoras de esta, quiéraselo o no, importante noche

La ruleta esta rodando, hagan sus apuestas….


Estos son, en las principales categorías, los nominados para llevarse las estatuillas que se entregarán el próximo 27 de febrero en el teatro Kodak de los Angeles





Mejor película
 
Nominados:

•         The Fighter (7 nominaciones )

•         La red social (8 nominaciones )

•         El discurso del Rey (12 nominaciones )

•         Cisne negro (5 nominaciones )

•         Origen (Inception) (8 nominaciones )

•         Toy Story 3 (5 nominaciones )

•         127 Horas (6 nominaciones )

•         Winter's Bone (4 nominaciones )

•         Valor de ley (True Grit) (10 nominaciones )

•         Los chicos están bien (4 nominaciones )



Mejor director

Nominados:
 
•       Darren Aronofsky      Cisne negro (5 nominaciones )

•       David O. Russell      The Fighter (7 nominaciones )

•       Tom Hooper      El discurso del Rey (12 nominaciones )

•       David Fincher      La red social (8 nominaciones )

•       Joel Coen, Ethan Coen      Valor de ley (True Grit) (10 nominaciones )



Mejor actor principal
 
Nominados:
 
•       Javier Bardem      Biutiful (2 nominaciones )

•       Jeff Bridges      Valor de ley (True Grit) (10 nominaciones )

•       Jesse Eisenberg      La red social (8 nominaciones )

•       James Franco      127 Horas (6 nominaciones )

•       Colin Firth      El discurso del Rey (12 nominaciones )



Mejor actriz principal
 
Nominados:
 
•       Annette Bening      Los chicos están bien (4 nominaciones )

•       Nicole Kidman      Rabbit Hole

•       Jennifer Lawrence      Winter's Bone (4 nominaciones )

•       Natalie Portman      Cisne negro (5 nominaciones )

•       Michelle Williams      Blue Valentine



Mejor actor de reparto
 
Nominados:
 
•       Christian Bale      The Fighter (7 nominaciones )

•       John Hawkes      Winter's Bone (4 nominaciones )

•       Jeremy Renner      The Town (Ciudad de ladrones)

•       Mark Ruffalo      Los chicos están bien (4 nominaciones )

•       Geoffrey Rush      El discurso del Rey (12 nominaciones )



Mejor actriz de reparto
 
Nominados:
 
•       Amy Adams      The Fighter (7 nominaciones )

•       Helena Bonham Carter      El discurso del Rey (12 nominaciones )

•       Melissa Leo      The Fighter (7 nominaciones )

•       Hailee Steinfeld      Valor de ley (True Grit) (10 nominaciones )

•       Jacki Weaver      Animal Kingdom



Mejor película de habla no inglesa
 
Nominados:
 
•         Fuera de la ley

•         Incendies

•         En un mundo mejor

•         Canino

•         Biutiful (2 nominaciones )



Mejor guión original
 
Nominados:
 
•       Mike Leigh      Another Year

•       Scott Silver, Paul Tamasy, Eric Johnson (Historia: Keith Dorrington, Paul Tamasy, Eric Johnson)      The Fighter (7 nominaciones )

•       Christopher Nolan      Origen (Inception) (8 nominaciones )

•       Lisa Cholodenko, Stuart Blumberg      Los chicos están bien (4 nominaciones )

•       David Seidler      El discurso del Rey (12 nominaciones )



Mejor guión adaptado
 
Nominados:
 
•       Danny Boyle & Simon Beaufoy      127 Horas (6 nominaciones )

•       Aaron Sorkin      La red social (8 nominaciones )

•       Michael Arndt (Historia: John Lasseter, Andrew Stanton, Lee Unkrich)      Toy Story 3 (5 nominaciones )

•       Joel Coen, Ethan Coen      Valor de ley (True Grit) (10 nominaciones )

•       Debra Granik, Anne Rosellini      Winter's Bone (4 nominaciones )



Mejor fotografía
 
Nominados:
 
•       Matthew Libatique      Cisne negro (5 nominaciones )

•       Wally Pfister      Origen (Inception) (8 nominaciones )

•       Danny Cohen      El discurso del Rey (12 nominaciones )

•       Jeff Cronenweth      La red social (8 nominaciones )

•       Roger Deakins      Valor de ley (True Grit) (10 nominaciones )



Mejor banda sonora
 
Nominados:
 
•       John Powell      Cómo entrenar a tu dragón (2 nominaciones )

•       Hans Zimmer      Origen (Inception) (8 nominaciones )

•       Alexandre Desplat      El discurso del Rey (12 nominaciones )

•       A.R. Rahman      127 Horas (6 nominaciones )

•       Trent Reznor, Atticus Ross      La red social (8 nominaciones )